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Alimentación

Para que nuestro perro esté bien alimentado y se encuentre en buen estado de salud, no solo se debe elegir una alimentación adecuada y correcta sino que hay que saber administrarla y seguir las pautas adecuadas.

Un alimento completo y de buena calidad será suficiente para que el perro tenga todos los nutrientes y no necesitará comer ninguna cosa más que su pienso.

El perro es un animal carnívoro y su dieta debe ser rica en proteínas, baja en carbohidratos, adecuada en grasas esenciales de animales, con aportaciones de frutas o vegetales, un alto contenido de vitaminas y minerales básicos.

El alimento siempre debe ir acompañado de agua fresca y limpia para que nuestro perro la tome cuando lo requiera.

Si en alguna ocasión tienes que cambiarle el tipo de comida intenta hacerlo gradualmente, mezclando ambos tipos de pienso y variando la proporción de la mezcla hasta completar el cambio. Esto suele hacerse cuando pasan de cachorros a adultos o si no les sienta bien la que están tomando.

¿Cómo darle la comida a mi perro?

Hay que distribuirles las comidas a lo largo del día de manera regular y no dejar que él mismo tenga disponible la comida porque no sabrán administrarse. Pueden sufrir atracones y tener peso excesivo.

Es mejor que pueda tener un poco de hambre en cada toma y así se quedará alerta y despierto, no se amodorrará.

Todos los días habrá que darles su alimento a la misma hora, en el mismo lugar y si pudiera ser, utilizar el mismo comedero.

Dependiendo de la marca y del tipo de alimento, deberemos leer en el envase las cantidades recomendadas según tamaño, edad y peso para nuestro perro.

La ración diaria es aconsejable dársela en tres tomas a los cachorros y en dos  a los adultos. Una sola comida al día en adultos puede aumentar el riesgo de torsión gástrica, sobre todo si es un perro grande.

Hay circunstancias en que nuestro perro debe tener un reajuste y no ceñirnos a lo que dice el envase ya que son medias estándar.

¿Cómo elijo la comida más adecuada para mi perro?

Lo más importante a la hora de la alimentación es que debemos pensar en nuestro perro y elegir la comida que más nutrientes le aporte y que sea adecuada para su tamaño y edad.

Conseguiremos que nuestro perro esté sano y podemos prevenir enfermedades o incluso las curemos poco a poco con los nutrientes que necesita.

Para elegir la alimentación de nuestro perro hay que considerar una serie de variables:

  • Que esté formulado para perros, hay que evitar la comida casera humana.
  • Su edad: si es cachorro, adulto o anciano.
  • Su tamaño: Puede ir desde muy pequeño, pequeño, mediano, grande, gigante
  • El estado fisiológico: Si es hembra y está en gestación, si es cachorro y está en época de lactancia.
  • Si está esterilizado.
  • La actividad que realiza y su ejercicio diario.
  • Si tiene alguna sensibilidad o alergia.
  • La raza.

Si no alimentamos de manera correcta a nuestro perro, esto puede derivar en obesidad, trastornos osteoarticulares (por deficiencia o exceso de calcio y/o energía en la fase de crecimiento), alteraciones gastrointestinales, afecciones dermatológicas, trastornos en la reproducción, enfermedades dentales y un deficiente estado del sistema inmunitario.

 ¿Qué no le debe faltar nunca a mi perro en su alimentación?

Si tenemos en cuenta los siguientes nutrientes, haremos que nuestro perro tenga un buen sistema inmunitario y podremos evitar y prevenir muchas enfermedades.

Una buena alimentación ayuda al correcto funcionamiento del sistema inmunitario.

Agua. Como para el ser humano, es fundamental. Si no tiene el aporte de agua suficiente y necesario, nuestro perro no podrá desarrollar las demás funciones de su organismo.

Cuanto más fresca y limpia, mejor será. Es mejor evitar que sea de la nevera.

Siempre deberán poder beber libremente. Se estima que el consumo de agua de un perro es de 60 ml por cada kilo de peso, pero puede haber necesidades mayores según si está trabajando, hace calor, es un cachorro…

Proteínas. Sirven para que el organismo construya y regenere los tejidos. Están formadas por cadenas de aminoácidos y permiten fabricar enzimas que desempeñan una función relevante en las reacciones químicas vitales.  Existen aminoácidos que se sintetizan a partir de otros, pero los “aminoácidos esenciales” es necesario proporcionarlos con el alimento.

Hidratos de carbono. Los almidones y los azúcares aportan energía de uso inmediato. Podemos incluir en este grupo a las fibras como la celulosa, el psyllium, así como los prebióticos como los fructo-óligosacáridos (FOS) y los manano-oligosacáridos (MOS).

Lípidos. También llamados grasas cuya función es aportar energía. Si esta energía no se utiliza, se aumenta de peso.

Los lípidos aportan ácidos grasos. Entre los más importantes están los de las series omega 3 y omega 6. Los ácidos grasos omega 3 son conocidos por sus propiedades antiinflamatorias, sobre todo el EPA y el DHA, que podemos encontrarlos en el pescado azul.

Los ácidos grasos Omega 6 son importantes para mantener la salud de la piel y la calidad del pelaje. Algunas fuentes ricas en ácidos grasos omega 6 son los aceites.

Minerales. Son indispensables para determinadas funciones y no tienen un origen orgánico.

Macroelementos. el organismo los necesita en cantidades bastante grandes.

Podemos mencionar el fósforo, que transporta la energía; el magnesio, imprescindible para que se produzcan los impulsos nerviosos; el potasio y el sodio, que intervienen en el equilibrio iónico celular; y el calcio, que permite la osificación de los huesos.

Oligoelementos. Su organismo los necesita pero no en grandes cantidades.

Dentro de este grupo están el hierro, el zinc, para el desarrollo cutáneo; el cobre, para sintetizar los pigmentos de la piel; el yodo, que ayuda al funcionamiento de la glándula tiroides; y el selenio, que actúa como antioxidante.

Vitaminas. Ellas son las que regulan el funcionamiento de las células. Algunas son solubles en agua y otras solubles en grasa. Podemos mencionar:

La biotina (vitamina H): imprescindible para la piel y el pelaje.

La tiamina (B1): básica para el funcionamiento del sistema nervioso.

La riboflavina (B2): para el metabolismo de la piel.

El ácido pantoténico (B5): indispensable para el crecimiento.

La piroxidina (B6): contribuye a la energía celular.

Determinando el tamaño de nuestro perro

Para determinar correctamente el tamaño de un perro, hay un criterio estándar que es su peso de adulto.  A partir de ese baremo vamos marcando sus necesidades nutricionales.

Además, el tipo, tamaño y forma del pienso estará adaptado para los diferentes tipos de mandíbulas.

No necesitará el mismo aporte un perro pequeño que uno grande o gigante. El tamaño indica el tipo de crecimiento.

La clasificación es: perros muy pequeños (menos de 4 kilos), perros pequeños (de 1 a 10 kilos), perros medianos (entre 11 y 25 kilos), perros grandes (de 26 a 44 kilos) y perros gigantes (de más de 45 kilos).

  • Perros de menos de 4 kg: X-Small.

A este tipo de perros se les formará mucho sarro en sus dientes y suelen ser propensos a tener estreñimiento.

En sus comidas será necesario que se incorpore un aporte de quelantes de calcio y fibra extra.

Su crecimiento total acaba cuando cumplen 10 meses de edad y pasan entonces a ser adultos. Al cumplir los 8 años de edad, se les deben cambiar de nuevo sus necesidades nutricionales y a partir de los 12 años, pasarán a su etapa de vejez.

  • Perros de hasta 10kg: Mini. Para que mantengan un peso ideal, tienen que tener el aporte energético adecuado pero a la vez ser sabrosos o palatables.

En estos perros, su desarrollo se considera acabado a los 10 meses, a los  revisaremos sus necesidades alimenticias y a partir de los 12 son ancianos.

  • Perros de 11 a 25 kilos: Medium. Estos perros, llamados medianos, terminan su desarrollo hacia los 12 meses de edad. Es a los 7 años cuando sufren cambios que requieren una adaptación de su alimentación y a los 12 ya son perros sénior.
  • Perros entre 26 y 44 kilos: Maxi. Al tener un tamaño considerable, estos perros tienen mayor sensibilidad digestiva y articular así que sus alimentos incorporarán condroprotectores para favorecer su salud articular.
    El periodo de crecimiento de los perros grandes es largo y dura hasta los 15-18 meses. Se convierten en ancianos a partir de los 5 años.
  • Perros de más de 45 kilos: Giant. Su desarrollo es muy lento y pasa por dos fases: una en la que el crecimiento es de tipo esquelético y dura hasta los 8 meses de edad y otra en la que se desarrolla más la musculatura desde los 8 hasta los 18-24 meses.

La obesidad en los perros

Son distintos factores los que pueden influir en que nuestro perro tenga obesidad:

Más o menos un 20% de los perros que acuden al veterinario lo hacen por motivos de obesidad.

Cuando un perro llega al final de su fase de crecimiento, lo habitual es que tenga el peso que ya debería mantener durante el resto de su vida.

Hay muchos perros a los que ni siquiera se les ha diagnosticado obesidad y la tienen, por lo que este porcentaje aumenta.

Un perro se convierte en obeso porque come más cantidad de alimento de la que necesita y no lo desgasta, por lo que tiene un exceso de grasa corporal y está por encima de su peso idea en un 15%.

Muchas veces la falta de ejercicio conlleva que aparezca la obesidad pero pueden deberse a otros factores físicos o comportamientos como alteraciones endocrinas (hipotiroidismo, hiperadrenocorticismo, diabetes mellitus, etc.), trastornos del comportamiento (ansiedad, depresión, falta de control de la saciedad, etc.), la farmacoterapia (glucocorticoides, progestágenos) y la genética (herencia, razas).

Además de por falta de ejercicio, hay otros factores, como hemos enumerado anteriormente, que pueden hacer que nuestro perro sea obeso: la raza, la edad, el sexo, la esterilización y el mismo propietario.

También, cuanto más mayor es el perro, más puede tener exceso de peso. En cuanto a sexos, la hembra tiene mayor tendencia a ser obesa.

Y como no, depende mucho de la raza. Hay razas más propensas a tener exceso de peso y podemos poner como ejemplos el Carlino, Labrador Retriever, el Beagle, el Basset Hound, el Cairn Terrier y el Cavalier King Charles.

También, tras la esterilización de nuestros perros, se tiende a coger peso por lo que habrá que cambiar su hábito alimenticio e incluso cambiar a otro alimento formulado con menos grasas.

Dar comida como premio a nuestro perro

Dentro del refuerzo o adiestramiento en positivo, sabemos que hay que darle a nuestro perro comida para premiar su buen comportamiento.

En muchas ocasiones es su mismo pienso el que sirve como premio pero en otras, utilizamos las conocidas “chuches” para satisfacerlo.

No hay que olvidar que esta comida es un premio que se le dará cuando realice bien el comportamiento o tarea que queremos que haga, nunca antes.

No todos los premios son iguales, al igual que no es lo mismo darle comida normal que una chuche. Deberemos saber enseñarle a diferenciar entre tareas más difíciles (en las que le premiaremos con una chuche) o tareas normales o habituales, que será cuando le demos pienso a nuestro perro.

Hay que calcular el número de premios que le damos durante el día para ajustar su ración diaria de comida y no caer en exceso de alimento.

Unos consejos

Queremos dejarte a mano una serie de consejos para que tengas en cuenta sobre antes y después de dar de comer a tu perro.

  • Después de comer hay que evitar sacarlo a pasear. Tiene que estar tranquilo para poder hacer bien la digestión.
  • Si tienes varios perros, es bueno separarlos cuando comen. Se evitarán peleas o incluso comer con ansiedad por miedo a que otro animal se lo quite.
  • Lava bien el comedero antes o después del uso ya que puede estar sucio de cosas que hayan caído, otros animales o insectos…
  • No hay que guardar las sobras. Pueden estar sucias, tener restos de saliva.
  • Conserva bien su comida. Mejor en lugar fresco y seco, nunca lo metas en la nevera.
  • No lo dejes a su alcance ya que cuando menos los esperes puede volcar el envase y darse un atracón que puede sentarle muy mal.
  • Si tiene dificultad para comer o si es cachorro, puedes ablandar un poco el pienso con agua para que le siente mejor.
  • Si come con ansiedad y parece desesperado, será bueno tener un comedero antiansiedad para controlar que no coma rápido y que comer sea como un juego.

Última actualización el 2020-08-06 / Enlaces de afiliados / Imágenes de la API para Afiliados

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